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Amenazados por la pérdida de hábitat y el tráfico ilegal, el número de siskins rojos se desplomó durante la segunda mitad del siglo pasado. Los científicos y conservacionistas estiman que solo 300 a 3000 aves permanecen en la naturaleza.

El café y chocolate podrían ayudar a preservar aves en peligro de extinción en Venezuela

August 1, 2019 | Leila Nilipour

En Venezuela, el red siskin (Spinus cucullatus), un pinzón rojo y negro de colores vibrantes, está inextricablemente vinculado a la identidad del país. El cardenalito, como se le conoce en español, está presente en poemas, pinturas, nombres de calles y equipos deportivos e incluso en la parte de atrás del billete de 100 mil bolívares. A pesar de estar presente en la imaginación colectiva de los venezolanos, ahora es raro encontrarlo en su hábitat natural. Para ayudar a revertir esta tendencia, el Instituto Smithsonian y los productores de café Piedra de Cachimbo en el norte de Venezuela unieron fuerzas.

Con el apoyo de la Ley para la Conservación de Aves Migratorias Neotropicales, los agricultores se han comprometido a la conservación de 400 hectáreas de bosque para el cultivo tradicional de café orgánico bajo sombra, buscando certificar sus granos por el Programa de Café Bird Friendly. Este enfoque es parte de la Iniciativa Red Siskin (RSI, por sus siglas en inglés), un consorcio internacional en el que la Institución Smithsonian colabora estrechamente con Provita, una ONG local enfocada en la preservación de la biodiversidad en Venezuela.

Esto ayudará a proteger el hábitat natural del cardenalito y aumentará las ganancias de los agricultores. Como parte del proceso, han establecido relaciones con tostadores de café y minoristas en Caracas. Su plan, que también protegerá a otras aves nativas y migratorias, está integrado en el Conservation Commons del Smithsonian, una red de acción dentro del Instituto que destaca la relevancia de la ciencia y los enfoques interdisciplinarios innovadores para la conservación en campo.

“Los trabajadores agrícolas pueden ayudarnos a monitorear las aves, lo cual es una gran ventaja. Algunas de estas fincas también limitan con áreas protegidas como parques nacionales, creando un corredor de vida silvestre”, dijo Brian Coyle, Coordinador del Proyecto RSI y gerente del Conservation Commons en el Smithsonian.

Además del café, el proyecto apunta a incluir otro cultivo agroforestal: el cacao. Los estándares de certificación Bird Friendly para el cacao están siendo desarrollados actualmente por el Centro de Aves Migratorias del Smithsonian, que creó el programa Bird Friendly basado en décadas de investigación científica. Actualmente, el RSI está produciendo una barra de chocolate de marca red siskin hecha con cacao orgánico. Las ganancias van a los agricultores, hacia la investigación y a los esfuerzos de conservación del RSI.

Esta iniciativa también ha permitido comprender mejor las redes de tráfico ilegal de aves, lo que permitirá enfocar las acciones preventivas basadas en investigaciones dirigidas por Ada Sánchez-Mercado en Provita y Kate Rodríguez-Clark en el Parque Zoológico Nacional del Smithsonian. Una solución propuesta es la de suministrar suficientes aves criadas en cautiverio para suplir la demanda, un enfoque que demostró ser efectivo con otras especies de aves. Para esto, el RSI se asocia con criadores de aves en los Estados Unidos y Australia, que ayudan a definir las mejores prácticas para criar el cardenalito en cautiverio.

"Podríamos perder al cardenalito en 10 años si no hacemos nada al respecto", dijo Miguel Arvelo, coordinador del RSI para Venezuela y conservacionista en Provita. "Si perdemos esta ave, habremos perdido parte de lo que significa ser venezolano".

Otros componentes del RSI incluyen investigación sobre genética, cría de animales, salud y reproducción en el Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian, elInstituto deBiología de la Conservacióndel Smithsonian y el Zoológico Nacional.

“En 20 o 30 años prevemos una bandada de hermosas aves rojas volando contra el brillante cielo azul. Sería inspirador para la gente de Venezuela y otros lugares saber que la conservación sí funciona y obtener su apoyo para hacer más. La conservación no puede ser exitosa sin el respaldo de la comunidad", dijo Coyle.

Este artículo fue originalmente publicado en Smithsonian Voices

Tags: Earth Optimism, Global Goals